¿Cuando nace mi afición por las aves?

Mi afición por las aves nació hace mucho tiempo, cuando yo todavía era un niño.

Crecí con 5 hermanos y recuerdo qué diferentes eran las cosas que pedíamos unos y otros para nuestros cumpleaños. Mis hermanos pedían cosas de niños como disfraces de vaqueros, de princesas, juguetes…etc. Yo en cambio, al cumplir los 7 años, pedí un trozo de terraza para tener una jaula más grande con un pájaro enfermo.
Antes de ese año ya había pedido otro trozo más de terraza. Me regalaron una familia de conejos de indias y tuvieron 3 crías y ya no me cabían en mi trozo de terraza asignado.
No es de extrañar que mis padres dijeran ya entonces que yo era un poco bicho raro 😉

El nacimiento de las aves, mi gran ilusión

Desde pequeño lo que más me llamaba la atención era el nacimiento de las aves. Aquí nació mi afición por las aves. Ver nacer a un pollo y salir de un nido era algo que me hipnotizaba.

Pero a partir de aquí venia mi gran frustración: ¿si la madre abandona a los pollos como los alimento para que vivan?.

Para poder alimentar a las aves empecé a echar mano de los típicos remedios populares. En primer lugar, probé con las migas de pan con leche. En segundo lugar, opté por los gusanos machados. Y a partir de ahí que si papilla de bebé con frutas…y todo lo que se me ocurría o me recomendaban.

El resultado era 80% de muertos y de milagro alguno vivo.

Entonces, ¿cómo alimentar a los pollos de las aves?

Me preocupaba mucho cómo alimentar a los pollos de las aves si sus madres los abandonaban.

Empecé a pensar con la cabeza, y no con las orejas y me dije: ¿Y si utilizo el mismo alimento que con las aves adultas? ¿Y si hacía una harina fina con esa comida? ¿Tenía que ser lo mismo no? Y me puse manos a la obra: cogí la batidora de mi madre y preparé una mezcla de granos sin cáscara, algún gusano y un poco de fruta.

¿Y cuál fue el resultado? ¡70% de aves nacidas con éxito…y solo unos pocos fracasos!

El alimento idóneo para los pollos de las aves

Gracias a mi afición por las aves y como buen santanderino cabezón que soy no me quedé conforme con mi descubrimiento. Recuerdo esta anécdota con mucho orgullo: Por aquel entonces utilizaba la comida de periquitos de la marca Nido ¿os acordáis de aquellas cajas de cartón? Se me ocurrió que el Sr. Nido, que sabía mucho, podría darme una solución.

Cogí la máquina de escribir y escribí una carta al Sr. Nido explicándole mis descubrimientos y las mezclas que había utilizado. También le pedí consejo para que no se me muriera ninguna ave más.

Esperé dos largas semanas (mucho tiempo para un niño tan hiperactivo) pero me contestaron con una carta muy bonita. El escrito decía algo así:

“Estimado Javier, tu carta ha sido una lección de composiciones e ideas sorprendente para una persona de tu edad. Has de pensar que la comida de los padres ellos la transforman en alimento más digestible para dársela a sus pollos. Aun no existe la papilla para pollos de aves recién nacidas, pero estamos seguros que algún día se fabricará. Además, no nos extrañaría que tu tuvieses algo que ver con ello. Sigue así con tu afición por las aves y cuando seas mayor vuelve a escribirnos. Seguramente te contrataremos como jefe de nutrición y desarrollo”

Ahora cuando lo leo no paro de reir….Y efectivamente uno de los productos de venta en alimentación de aves hoy en día de máximos beneficios es la Papilla de loros recién nacidos… si la hubiese patentado… 😉

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